"de par en par" es un espacio de trabajo y de encuentro entre los alumnos de los talleres de teatro y claun de silvia aguado.
para compartir, mostrar, abrir la puerta de par en par, a los pares de aventura.

16 julio, 2009

B + E

Nadie puede negar que existe una sensación aún imposible de describir de manera unívoca: EL MIEDO. El mismo presenta múltiples causas: materiales, como pueden ser objetos, animales (aún los mas pequeños e inofensivos), vegetales; causas humanísticas, como ser sucesos, frases (“corré, porque sos boleta”), una imagen, un gesto; causas sobrenaturales; un duende, ovnis. A su vez, decimos que se manifiesta con una amplia modalidad de respuestas por parte del sujeto que se moviliza, no habiendo un denominador común en ellas. Para que el mismo esté presente es necesario el juego de dos cosas o sucesos; el primero es el generador o motivador de la sensación y el otro; el reaccionario, aquel que manifiesta que algo ocurrió allí. Suele estar acompañado de un conjunto de síntomas variados entre las especies. Algunos de ellos son: irritación, transpiración intensa, olor fuerte, gritos insoportables, aullidos, estupor, ansiedad, angustia excesiva, excitación, fuga, espontaneidad, parálisis cerebral, risa, impulsividad, llanto, sorpresa, carcajada, exacerbación, horror, movimientos esteriotipados, hiperactividad, fobias varias, negación, compulsión, proyección, cansancio, aumento de bello, ceguera, sensación de frío extremo, etc. Sin embargo, lo más importante es seguir los pasos indicados para calmar dichos síntomas cuando se produzcan en una o varias de las modalidades antes indicadas.

El miedo se enfrenta de frente, a pecho firme, sin escrúpulos. La actitud natural consiste en mantenerse de pie, contener las lágrimas, y el meo. Mantener la cabeza erguida, los ojos siempre abiertos, los brazos acorde a la situación desencadenada (si necesito retener al oso que me está atacando ferozmente, los inclinaría hacia delante reteniendo a la bestia que intenta comerme, si se me incendia la casa, los inclinaría hacia el teléfono de emergencias, etc.) Es fundamental acomodarse y adaptarse con velocidad a la situación emergente, sin perder la cordura, mantener estable el ritmo cardíaco, y disminuir al máximo posible la sensación de fin del mundo. La primera opción y más efectiva, en una amplia variedad de casos, es la que se denomina vulgarmente “ ¿qué estas esperando?, CORRE BOLU.. ”. Para que la misma se produzca es necesario activar y despertar todas las partes del cuerpo para emprender la fuga, especialmente musculatura de piernas y brazos.

Generalmente aquello que mejor funciona en situaciones donde la motilidad viene lenta o es imposible escapar en pocos segundos; es apelar rápidamente a cualquier recurso yoico evasivo de la situación, por ejemplo; cantar lo primero que se me ocurra, sin corte que me permita evaluarme y angustiarme nuevamente. El corte debe ser solamente para tomar aire y continuar evadiendo (nota: en el caso de incendio no es aconsejable este ítem). Algunas canciones propuestas y eficaces son: “vamos de paseo, pi pi pi” “feliz cumpleaños a mi” “cualquier canción de hinchada, como las de cancha, son de las mas recomendables, por ejemplo “ole ole ole, estoy para ganar!”

Otra opción puede ser el baile, moviendo todas las partes del cuerpo que pueda utilizar en esta situación, las que no se hayan paralizado, o arruinado por la misma. Y finalmente, si no es posible utilizar lo corporal en la situación desencadenada, apelaremos al pensamiento, evitando que todas aquellas frases que interceden en nuestro cerebro a un ritmo acelerado en milésimas de segundos, lleguen a deprimirnos. Para ello, aconsejamos la utilización repetida de las siguientes frases que ayudarán a mantener la calma y cordura hasta que se resuelva la situación planteada. Se aconseja utilizar varias de ellas, intercaladas, cantadas o simplemente repetirlas. Ellas son: “a cualquiera le puede pasar tenerle pánico a las hormigas” “no soy yo, sos vos” “es re normal lo que me pasa” “¿quien tiene miedo? naaa” “ a todos nos pasó alguna vez”

“hay que atravesarlo, dicen que te hace más fuerte” “después de ésta, tengo la mejor anécdota bolu”, “ que copado sería tener la cámara a mano”, “ cuando cuente esto que estoy haciendo, que grosso soy!” “con ésta historia gano bien” “no es esto lo que me afecta, es lo que está de fondo” “ustedes no entienden porque yo miro más allá de lo superficial” “soy sensible,¿y qué?” “está todo bajo control” “estoy en mi mejor momento”.

Finalmente aconsejamos utilizar una o dos de las opciones aquí propuestas, la variación puede ayudar a mantenernos vivos y activos. Lo fundamental es no detenerse, ni vencernos. Conocemos ya que dicha sensación extraña no tiene ni una causa común, ni una consecuencia, pero te tiene a VOS, ¿y VOS qué harías con ella?.

Belen Y, 2do año

Eleonora, 2do año (dibujo)

M + E

Miedo a
Besar
Abrazar
Tocar
Al otro
la cercanía
Al frio
Al virus
Al pasamanos de la escalera
A viajar en tren a las 8 de la mañana
Al señor que pasa con barbijo
A las estampitas del nene de la estación de tren
Al estornudo de mi compañero de trabajo
A tocar el dinero
A comerme las uñas
A rascarme la nariz
Al picaportes
A mi propia tos, a que me pique la garganta
A salir de mi casa
A las nuevas enfermedades
A que se enferme un familiar

Maximiliano, 1er año

Eleonora, 2do año (dibujo)

G + J

No conozco ni creo que exista persona que no haya experimentado esa sensación de que el mundo se paraliza, el cuerpo se congela y un vacío nos invade.

¿Quién no ha escuchado su propia respiración tan seca, profunda y constante que pareciera que el corazón no va a resistir? El no poder dominar una situación o sentimiento hace que nos sintamos vulnerables, indefensos, pequeños…

El miedo es una sensación que nadie disfruta, nadie lo quiere, todos lo evitan, muchos la niegan. Pero esta ahí, siempre esta ahí, e inevitablemente a todos nos alcanza alguna vez… en forma intensa, o superflua, esporádicamente o continuamente, de repente o en forma predecible, con lógica o solo por instinto… Pero ahí esta. Y aquí les ofrezco mi secreto para combatirlo:

Lo primero es cerrar los ojos en forma muy muy suave, como si estuviese jugando a las escondidillas y estuviese tentado de espiar, no apriete, solo deje sus parpados caer lentamente.

Respire hondo, llénese de aire el cuerpo. Purifique y Depure. Inhale profundo como si estuviera por sumergirse en lo más hondo del mar, sienta como se llenan sus pulmones y se renueva la energía, manténgalo y luego aleje por su boca el aire contaminado.

Procesa a estirar su cuerpo, relájelo, suelte la tensión del cuello, afloje los hombros, deje caer sus brazos, estire los dedos de sus manos y por ultimo descomprima los dedos de los pies.

Una vez que libero su cuerpo, llega el momento de desbloquear la mente. Piense en positivo, imagine o recuerde una situación en la cual se sienta cómodo, protegido y calmo. Piense en aquella persona o lugar que le trasmite tranquilidad, tararee esa canción que lo relaja y abstráigase de la realidad que hoy lo desafía.

Un vez alcanzada la calma, y solo recién ahí estará en condiciones de enfrentar el miedo. Para cada tipo miedo hay un arma especial para combatirlo, pero hay una que es genérica y siempre logra superar esta sensación: Confiar.

Guadalupe, 1er año

Jonathan, 2do año (fotografia)

J + E

Vecinos, amigos, compañeros de hall, escalera y ascensores, muy buenos dias.
Bueno, es una forma habitual de saludar pero por estos dias ningun dia es demasiado bueno, con todo lo que esta pasando el pais a lo largo y a lo ancho de la Argentina. Las palabras que no se dejan de oir y decir en las calles, reuniones, television, trabajo, transportes y demas resuenan en mis oidos constantemente: " la pandemia", "la gripe A", " epidemia", "plaga", como quieran llamarla, pero sea como sea o llamese como se llame, es algo
que nos afecta a TODOS!
Tenemos que estar unidos mas que nunca para combatirla, ya que la epidemia no hace diferencia entre,niños, jovenes y adultos, pobres y ricos, hombres y mujeres, flaco, gordo, alto, bajo, medico, arquitecto, estudiante, profesor, musico, vendedor, a todos nos puede tocar estar en el lugar de aquel que tiene la gripe A.
Lo importante es CUIDARSE, porque de esa forma estamos cuidando a la gente que nos rodea. Hay que empezar por uno y el resto ira copiando nuestro accionar.
Por eso vecinos, les pido por favor tomar conciencia de esto y no salir de sus departamentos si tienen alguno de estos sintomas: fiebre, decaimiento, dolor muscular, y llamar urgente al medico para que los revise.

Cuidarse es quererse y respetar a los demas.
No hay que tener miedo, solo tomar las precauciones del caso, tratar de no ir a lugares publicos donde haya mucha gente, lugares donde es facil de contagiarse.
Deberian informarlos a sus hijos esto, y no permitir que vayan a boliches, afters, cines, teatros, recitales, canchas de futbol, porque ahi es mas facil el contagio.


Vivimos en un pais donde las cosas se manejan mal, mucha de la informacion que se da es erronea, entonces tratemos de asesoranos mas, conversemos con gente que trabaje en hospitales, clinicas o sanatorios, para saber realmente como es la situacion y el grado de importancia que se debe tomar al tema.
Creo que los argentinos muchas veces no REACCIONAMOS hasta que nos pasa a nosotros, a algun familiar, algun amigo o compañero de trabajo, alguna persona cercana y ese momento puede ser demasiado tarde. Sabes que los medios de comunicacion nos pueden vender cualquier cosa porque lamentablemente
nosotros compramos todo, hoy no nos sirven de mucho, solo para alarmar a la gente. Lo que llaman la PARANOIA!

Tratemos de construir nuestra propia opinion de las cosas,
y no dejarnos llevar por lo quieren que pensemos o hagamos. Tengamos solides Y coherencia en nuestras palabras y en nuestros actos, que no sean contradictorios, y asi si cada uno pone su granito de arena, llegaremos en algun momento hacer un pais en serio, una patria a la cual respetemos y amemos, dar la vida por nuestro pais, llegara ese dia alguna vez?... dios dira, la fe es lo ultimo que se pierde no?

Gracias! nos vemos en el proximo ascensor, hall, escalera, o donde la vida nos quiera cruzar esta vez!

Julieta, 2do año

Eleonora, 2do año (dibujo)


L


Último momento

Conmoción en Palermo.

Tinelli es acusado por farsante y puede ir preso.

El famoso conductor de canal de aire, Marcelo Hugo Tinelli (55 años), hace instantes fue sometido a un escrache al salir de su domicilio en Palermo. El representante de Ideas del Sur, no se dio por aludido, e inmediatamente sin declaraciones se subió en su auto y huyó de los reclamos.

El “abusador de la pandemia” como ahora lo denomina el pueblo, en momentos brindarà una conferencia de prensa.

Todo se basó en un sketch de humor negro que en el día de ayer salió al aire en Video Match. “El estornudo” (sketch), protagonizado por el actor José María Listorti, se desarrolló en la línea de colectivo 60 en plena hora pico. José María desato una reiterada avalancha de estornudos, y en ninguna ocasión saco sus manos del bolsillo para cubrirse su nariz. Acto seguido, pasajeros que se encontraban a su lado, se desplazaron hacia el fondo del colectivo. Minutos después, de las treinta y cinco personas que viajaban, quedaron solo tres incluyendo al conductor. Diez minutos más tarde, el colectivo se transformó en el “transporte fantasma”, todas las ventanas abiertas de par en par, José María, y el conductor.

Pasajeros furiosos, luego de haber visto el sketch, presentaron graves denuncias a M.H Tinelli ante la Justicia por incentivar el pánico colectivo, ante la sensibilidad que atraviesa hoy el mundo entero frente a la amenaza del virus de la gripe. El pueblo está conmovido, sensible, y débil. Los ciudadanos exigen justicia de inmediato. Vecinos, piden la reclusión perpetua.

¿Hasta qué punto, la ficción y la realidad pueden convivir?

Ampliaremos en minutos.


Lorena, 2do año

V + M

gordo y negro

- no sabés lo que me pasó (dijo Leonel justo después de cerrar la puerta del departamento. traía en la mano izquierda dos bolsas dobles con tres botellas de cerveza cada una) ¿viste la rubia del noveno? la que te dije que se hizo las tetas y está re buena.

- sí ¿qué pasó?

- no sabé. subió conmigo en el ascensor (dijo excitado dejando las bolsas sobre la mesa) tenía un vestidito blanco bien apretado, cortito hasta acá... y estaba sin corpiño...

- naaa ¿en serio?

- sí, boludo. no sabé. los dos pezoncitos paraditos como dos timbres que me miraban y me decían: vení, tocame. tocame... casi me muero. ah, y la hija de puta taba con una tanguita negra que se le traslucía toda, se la vi por el espejo se la vi. un hilito era. se le perdía en ese culito parado que tiene.

- nooo, me estás jodiendo, boludo.

- no. te juro. casi me muero. re putita. y encima re simpática la mina.

- ¿y qué le dijiste? ¿la invitaste a que venga?

- no. no sé. no hablamos de nada. no sabía qué decir. imaginate ese monumento enfrente... los dos solos.

- por eso, boludo ¿no le dijiste nada? ¿no decís que es simpática?

- sí, pero que sé yo. le dije que estaba con un amigo tomando algo (empezó a guardar las cervezas en la heladera)

- ¿y qué te dijo?

- justo llegamos y tuve que bajar. me dijo que disfrute la noche y que por ahí nos vemos mañana.

- ¿y vos qué le dijiste? (preguntó entusiasmado Martín mientras destapaba la botella que Leonel había dejado en la mesa. luego empezó a llenar los dos vasos usados)

- que gracias. y que bueno, por ahí nos vemos mañana. ah, y que igualmente, le dije.

- ¿eh?

- igualmente. porque me había dicho que disfrute la noche.

- ah, pero sos un boludo importante vos. y antes ¿de qué hablaron?

- boludeces. de que el tiempo está re loco, que ya no se puede saber cómo vestirse. ayer hacía un frío de cagarse y hoy 35 grados... me dijo que le gustaba más el calor porque puede dormir destapada. así me dijo ¿podés creer?

- ¿y qué más te dijo?

- yo le conté que discutí con Miguel porque decía que saco la basura a cualquier hora y le ensucio todo el cuartito. y podés creer que lo defendió al loquito ese.

- ¿y qué más contó?

- no, nada. se reía.

- gordo. no la invitaste a venir, no le preguntaste qué iba a hacer después, no te la llevaste a la casa, no la besaste, no nada... nada de nada (dijo indignado) ¿sabés por qué ese eso?... porque somos unos cagones.

- ¿qué querés que le diga, negro? vos viste lo buena que está. bueno, imaginátela con dos tetas hermosas. qué me va a dar bola a mí

- no ves. ahí está. pensamiento de cagón. así nunca nos vamos a agarrar las buenas minas. siempre terminamos con las gordas de la seis de la mañana (el gordo hizo un gesto de falta de convencimiento) somos cagones, no hay nada que decir... justo pensaba eso recién cuando vos bajaste. mirá, yo le dedico (pensó un instante y prosiguió) doce horas por día al laburo. entre prepararme, el viaje y todo eso. ponele que duerma ocho. y que ¿una hora?... hora y media poné, use para darle una mano a mi vieja, hacer los mandados de mi casa y eso. bueno, me quedan sólo dos horas y media para mí. dos horas y media. solamente el diez por ciento de mi vida dedicada... a mi vida. qué paradoja ¿no?

- y, viéndolo así tamos en la misma.

- ¿y por qué no lo cambiamos? ... por cagones. si está al alcance de nuestras manos… como las minas. te pueden decir que no, pero te pueden decir que sí también. pero somos cagones. cómodos conformistas cagones. nueve horas encerrado en esa oficina de mierda rodeado de papeles y computadoras, haciendo cuentas, llenando más papeles. insulsos papeles sin sentido. todos los putos días de mi vida. insoportable. me quiero ir a la mierda pero me quedo por cagón. miedo a perder la comodidad. porque estamos cómodos. sentados acá, tranquilos, tomando una cervecita, con alguna gorda linda que nos hace el favor. estamos cómodos. bajo techo, después de haber cenado rico y abundante, criticando a los que nos gobiernan...

- pero pará, si son unos hijos de putas esos (interrumpió)

- sí, pero ¿por qué no hacemos algo para cambiarlo, entonces? ni vos ni yo tenemos iniciativa. y es por miedo, loco.

- ¿qué vamos a hacer, negro?

- no hacemos porque tenemos miedo de fracasar. nos paraliza el miedo. el miedo de no saber el resultado.

- pero no podemos hacer nada. qué vamos a hacer si no somos nada en este país. no tenemos relevancia, negro. el poder está en otras manos y nosotros muy alejados de ellas.

- son excusas (dijo el negro casi gritando, con una mezcla de bronca y resignación)

- no me podés decir eso. si somos peones en un tablero de ajedrez, y esas manos nos mueven a su gusto y conveniencia (no era ésta una idea que venía procesando, sino más bien, había imaginado gigantes las poderosas manos, y viendo el tablero de ajedrez sobre el placard se le apareció esta imagen de ellos como peones)

- ¿y por qué no nos revelamos? el miedo nos paraliza, gordo. miedo de demostrarnos tal cual somos… hay que revelarse.

(hubo un silencio. las voces dentro del único ambiente se apagaron. sin embargo, las voces internas en cada uno de ellos no paraban de hablar. Leonel llenó ambos vasos vaciando la botella. se levantó y fue a dejarla a la cocina. Martín exteriorizó sus cavilaciones)

- ¿sabés lo que me acordé? (dijo, reacomodándose en su silla) de cuando era chico. cuando era chico y me despertaba a la noche meándome. estaba todo oscuro. me daba muchísimo miedo. y para ir al baño tenía que bajar la escalera, porque en esa época no teníamos baño arriba. la escalera que también estaba a oscuras... me daba miedo que hubiera alguien y me agarre. se veía todo tan incierto... ¿y sabés lo que hacía? lo despertaba a Joaco. lo levantaba para que me acompañe. y él se levantaba, no sé cómo hacía, porque no sé si abría los ojos, mirá. se levantaba con los ojos pegados e íbamos los dos de la manito. bajaba conmigo, me prendía la luz del baño, me esperaba que meara, me lavaba las manos y volvíamos a subir de la mano... yendo con él estaba todo bien, ya no tenía más miedo (sonrió. y agregó) yo tendría cuatro años, o sea que Joaco siete u ocho. un genio. a veces hasta me tapaba con la cobija (con los ojos brillosos rezongó) y pensar que ya ni se puede contar con él (levantó la vista y estaba el gordo parado con una cerveza en la mano. se miraron tiernamente un momento y el gordo esquivó procediendo a llenar los vasos. luego el negro agregó) ojalá hubiese alguien ahora. alguien que me de la mano y me indique el camino en esta oscuridad. que me quite este miedo de no saber qué viene... que me de certeza, estoy harto de incertidumbre.

(Leonel tomó un trago largo. nunca había visto así a Martín. sintió pena y hasta se identificó un poco con él. atinó a darle un abrazo, pero le dio miedo y prefirió prender un cigarrillo. después de unos instantes preguntó)

- ¿te acordás cuando en San Nicolás casi nos pisa el tren?

- sí. cómo zafamos

- sí ¿te acordás que nos quedamos quietos por un rato sin saber qué hacer y vos agarraste y saliste corriendo para el lado del tren?

- sí, me acuerdo. estábamos altísimos, llegábamos a caernos al río y nos hacíamos mierda

- sí (dijo el gordo riendo) vos te tiraste a la barranca y yo te seguí

- uy, sí. agarrados de los cardos estábamos

- lleno de cardos estaba

- las manos rojas nos quedaron

- jaja. sí. y cuando pasó el tren por el puente nos movía todo. qué cagazo

- ¡el ruido que hacía! ¿te acordás?

- cómo no me voy a acordar. si casi me meo del miedo. la tierra que temblaba toda y ese ruido que te dejaba sordo. cómo me voy a olvidar. aparte, lo cerquita que teníamos semejante mole

- era impresionante. cuándo logramos salir (exclamó) las mano toda sangrando teníamos. qué asustados estábamos ¿eh?

- ni hablábamos ¿te acordás? (juntos rieron melancólicos. el gordo, después de pensar un momento, continuó) boludo, me salvaste la vida. yo me hubiera quedado parado como un boludo en la vía sin saber qué hacer, pero vos arrancaste. como decís vos: me guiaste, loco…

capaz sólo se trate de eso

- ¿de qué, gordo?

- de arrancar. de ir para alguna dirección. como vos fuiste para el lado del tren y te tiraste

- qué sé yo…

- sí, es eso. vos decís que el miedo nos paraliza. bueno, ese día nos pasó lo mismo. Al principio no sabíamos qué hacer, hasta que uno empezó a andar. sin saber. sólo empezaste a andar

- no sé

- ¿vos qué te pensás? ¿que los grandes hombres de la historia no tenían miedo? ¿te pensás que el Che no tuvo miedo caminando embarrado hasta la cintura por los pantanos de la Sierra Maestra, tosiendo y retorciéndose por el asma? ¿que a Fangio antes de cada carrera no le agarraba ganas de cagar del miedo que tenía?... pienso en el miedo que habrá tenido Rodolfo ¿Wolf, era?

- ese es Quique, QuiqueWolff (dijo el negro riéndose)

- bueno ¿cómo era?

- Walsh ¿Rodolfo Walsh querés decir?

- ese ¿te pensás que no estaba cagado cuando salió a repartir esa carta famosa contra los militares? si hasta un arma tenía (Martín, moviendo levemente la cabeza, abrió grande los ojos y levantó las cejas aceptando el razonamiento. el gordo prosiguió embalado) pero lo enfrentaron no se quedaron parados. incluso Jesús. subiendo el monte con la cruz a cuesta y todo golpeado. yendo hacia su muerte. me lo imagino sufriendo por los golpes y totalmente cagado

- sí ¿no?

- sí. era un hombre, che (protestó gordo. luego de un breve silencio el negro comenzó a hablar)

- y quizá sea el miedo una especie… una especie de alarma que nos avisa que estamos vivos ¿no?

- ¿qué?

- claro. sólo hay que estar atento y reaccionar a tiempo

- como vos en el puente. y capaz que, como en el puente, en la dirección elegida hay que soportar dolor, ruido ensordecedor… o capaz que hasta nos podemos caer de la barranca. pero siempre va a ser mejor que quedarse estático

- siempre. seguir para adelante. no paralizarse. seguir el instinto

- no dormirse

(se miraron satisfechos e ilusionados. sus bocas y sus ojos dibujan una sonrisa en cada rostro. esta vez fue el negro el que se escabulló de la mirada, abrió la penúltima cerveza, llenó los vasos y sentándose dijo)

- gracias, gordo

- eh ¿qué te pasa, boludo?

- brindemos. por seguir juntos en este camino (dijo con el vaso en alto)

- por seguir juntos, negro querido

(sonaron los vaso. tomaron un buen trago cada uno, para sellar el brindis. dejaron los vasos ruidosamente casi al unísono. y, como si estuviese sincronizado, alguien golpeó la puerta del departamento. se miraron interrogativos y el gordo preguntó quién es, acercándose a la puerta)

- Vero, Leo (dijeron del otro lado. abrió la puerta y dos mujeres esperaban en el pasillo. una tenía un vestido blanco ajustado al cuerpo, escotado y que termina treinta centímetros sobre su rodilla)

Valentin, Entrenamiento

Maite, 2do año (fotografia)


07 julio, 2009

¡bienvenidos!


aca estamos.
muchas cosas.
muy pronto en este blog.







estamos-trabajando-en-construccion

origen

“de par en par” surgio a partir de la necesidad de producir encuentros entre los alumnos de los distintos talleres que dicto. esta es una tarea colectiva. y paradójicamente, el actor suele tender a quedarse solo. a creer que es solo. y a que las cosas llegan de afuera. creo que estar en contacto con la gente que esta en el mismo proceso que uno, sirve para activar, incentivar, despertar: ganas, ideas, proyectos, dialogos, reflexiones y tantisimas cosas mas. estar con los otros. juntos. poder abrir la puerta. para seguir jugando. o para encontrarse a pensar.

el primer encuentro de puerta abiertas de “par en par” estaba previsto para el lunes 6 de julio. la fecha elegida resulto estar dentro del alerta sanitaria por la gripe a. y dicho encuentro especial quedo postergado para mas adelante.

entonces, este blog surge. aparece la necesidad de no postergar el compartir. aunque lo que compartamos, en este caso, este teñido de otros temas. actuar. obrar. hacer. “¡entonces, escribamos!”. que es una manera. que el primer encuentro de trabajo, postergado por la realidad, se vuelva tarea y sea ficcion!

y aca estamos. trabajando.

un dis-PAR-ador: el miedo

el artista toma la realidad, la pasa por sigo mismo, se deja atravesar por ella, y con lo que le sucede a partir de ella, crea. el artista produce a partir de lo que lo rodea y desde lo que le sucede a el con ella.
el miedo que hay afuera, en la calle. y el miedo que hay adentro, en uno mismo. a veces coinciden. otras no. el miedo es uno de los temas que giran en torno a estos dias. y todos lo tenemos en comun. o por mucho o por muy poco.
lo que cada uno percibe del mundo a partir de si, y lo que a cada uno le pasa con esa realidad, fue el motor de estos trabajos. el miedo funciono como disparador. para trabajar. para reelaborar. y crear. el miedo como punto de partida. y a veces, de llegada.
podemos coincidir o no con el gusto del otro. con como el otro vive lo que pasa y con como le pasa.
considero que lo importante es poder hablar. poder hacer. no tapar. compartir juntos lo que nos pasa, trabajar con aquello que nos pasa, y poder vivirlo junto a otros, es una manera de estar menos solo.

lo que veran a continuacion, pertenece a un espacio de creacion. es trabajo. es ficcion. es lo que nos convoca: nuestra tarea en comun.

silvia aguado.